viernes, 9 de octubre de 2015

Cuesta abajo

Diabetes tipo: 1

Nivel de glucosa: 88


Ya tenía mucho tiempo sin escribir, al principio fue por falta de tiempo, después pensaba "¿para qué? da igual si lo hago o no", pero ahora sé porqué lo hago, es la manera en la que saco esa voz en mi cabeza que me orienta o me desorienta según el caso.

Hace unas semanas tuve una hipoglucemia diferente a las otras, generalmente me dan cuando duermo o en la mañana/tarde por estar mucho tiempo bajo el Sol, el calor, o comí demasiado sano sin tantos carbos y procuro recuperarme rápido.

Pero esta vez era de noche, miraba una película y escribía y empecé a sudar, hacía calor así que no le relacioné con el azúcar, hasta que noté que ya no era capaz de escribir una frase, y posteriormente empecé a temblar, como generalmente pasa.

Estaba mareada y con náuseas, así que tampoco me era posible llegar al refrigerador, por suerte Christian se dio cuenta y rápido me auxilió con un jugo, me lo tomé como desesperada y esperé para que me hiciera efecto, pero no lo hizo.

Poco a poco sentí que perdía todas mis fuerzas, y después se me fueron cerrando los ojos sin que yo pudiera hacer algo, era desesperante mi cerebro también empezaba a confundir la realidad, ya no podía hablar, y una parte de mí trataba de seguir a flote pero no podía, era imposible, como si estuviera en un sueño, no, un sueño no, una pesadilla en la que estaba atrapada.

¿'Alguna vez han sentido que la vida se les va cada vez que exhalan? Pues yo sí, y se siente horrible, ver como tu cuerpo poco a poco va perdiendo sus funciones, estás muriendo y no puedes hacer nada para evitarlo.

Por primera vez tuve miedo de perder la conciencia y terminar en el hospital, o incluso de ya no regresar, volví a tomar jugo y varios minutos después las náuseas y el mareo desaparecieron, y después el resto de los síntomas.

No pude evitar llorar, siempre me pongo sentimental después de una hipoglucemia fuerte, porque me pongo a pensar en qué hubiera pasado si el jugo no funciona, o si hubiera estado sola, ese "hubiera" perturbador.

Fantaseo de tal manera que no puedo imaginar el resto de mi vida pasando por eso, es como un retroceso, me siento como una niña indefensa que necesita que la protejan, y pienso "¿y así es como quiero que mi papá se deje de preocupar?"

Al despertar vuelvo a ser yo y retomo el control de mi páncreas, me prometo no dejar que vuelva a pasar, aunque sé que sí, y empiezo de cero, bueno, no tan de cero, ahora tengo otra familia dulce que entiende lo que me pasa y no me juzga con frases como "¿pues qué comiste?" o "¿ves? por no cuidarte?" sin saber siquiera que es "diabetes tipo 1".




sábado, 2 de mayo de 2015

Asimilación

Diabetes tipo 1
Nivel de glucosa: 188


Hoy fui a visitar a mis papás, habían estado arreglando la casa porque mañana tendrán una reunión con los compañeros de trabajo de mi mamá, y al terminar, decidieron tomarse unas cervezas, estuvimos platicando sobre lo que hicimos en la semana, el trabajo, los amigos, y demás.

Dos horas después de comer, mis niveles de azúcar no estaban en la mejor posición, estaban muy altos, y me inyecté la insulina que necesitaba delante de mi papá, no pasó mucho tiempo antes de que empezara a llorar de una manera tan... tan triste, y yo sin poder hacer nada.

Después de un año, me he dado cuenta que mi papá aún no asimila mi condición de vida, se sigue culpando por lo que me pasó, piensa que él tuvo algo que ver, y por más que le explico que no es así, no me cree.

La única vez que vi a mi papá llorar, fue en noviembre pasado, cuando en una borrachera se desahogó y empezó a pedirme perdón, como si fuera su culpa que mis glóbulos blancos ataquen a mi páncreas, qué se hace en esos casos?

Ahora lo volvió a hacer, mi papá, quien es mi héroe y de las personas más fuertes que conozco, veo que soy su talón de Aquiles, junto con mi mamá, no sé cómo hacerle entender que voy a estar bien, que no fue su culpa ni de mi mamá, que ni siquiera es mi culpa, y que hay cosas peores.

"Yo soy fuerte porque veo que tú lo eres"- dijo mi mamá- "pero él no, él está derrumbado, no entiende porqué te pasó esto a ti", esa respuesta no la vamos a tener, ni él, ni mi mamá, ni yo, pero siempre he dicho que debo que trabajar con lo que tengo, y tengo diabetes, y hasta eso tiene su lado positivo, que él aún no puede ver.

Me siento triste, no me gusta verlos así, todo este año fue un proceso difícil para mí y traté de que ellos no vieran "la parte fea", mi llanto en las noches, mis crisis en las madrugadas, mi somnolencia en las hiper, mi dolor, mi frustración, mi impotencia, mis dudas, mi desesperación, mi miedo a un día no despertar y ni así pude evitar que se sintieran mal, la diabetes no me mata, me mata hacerlos sentir mal y no sé qué hacer para evitarlo.









viernes, 24 de abril de 2015

Un año después...


Diabetes tipo 1
Nivel de glucosa: 87


Hace exactamente un año estaba en un entrevista en el Hospital General, me sentía demasiado cansada y débil, pero supuse que era por el cansancio del vuelo de regreso de Miami, mientras realizaba mi trabajo, sentí que ya no podía más y no pude mantenerme en pie.

Mi nivel de glucosa era de 393 en ayunas (una persona sana debe estar en 90 aprox), de ahí me mandaron a Urgencias y lo demás es historia, finalmente el diagnóstico salió, tenía diabetes tipo 1 y necesitaría inyectarme insulina de por vida.

He escuchado decir a varios padres de niños con diabetes, que perdieron muchas amistades y su familia se alejó cuando supieron del diagnóstico, yo no sé lo que hubiera pasado conmigo y mi familia si mi diagnóstico hubiera sido en mi niñez o adolescencia.

Las cosas hubieran sido más difíciles, eso es seguro, esta enfermedad cuesta y bastante, además, si ahora la información es poca, me imagino que en esa época (no estoy tan vieja, pero sí soy antes del internet) era menos, y había más incertidumbre y falta de tacto por parte de médicos, lo digo porque aún ahora lo hay, con todo y sus campañas de sensibilización, con mayor razón en ese entonces.

Agradezco que me haya tocado ahora de grande, me es más fácil comprender y ayudar a mis papás a entender esto sin que tuvieran que preocuparse por mis hipoglucemias o por conseguir mi medicamento/suplementos.

Pero si algo me da gusto es que la enfermedad no me hizo perder amigos, al contrario, gané una familia, la respuesta de las personas cercanas a mí fue de apoyar, ayudar y sobre todo educarse junto conmigo sobre lo que estaba pasando, quisieron saber qué hacer si yo llegaba (o llegó) a estar en una crisis, cómo aplicar las inyecciones, qué tipo de medicamento uso, qué datos dar a un paramédico o médico si yo no estoy en posición de hacerlo, regañarme por sólo sentir antojo de algún postre; o incluso desear ponerse la inyección en mi lugar, aunque en realidad no se pueda hacer.

Y por otro lado mi nueva familia, esa de niños y padres que están en la misma situación que yo y que me enseñaron que no era la única y que el dolor y la frustración que yo estaba sintiendo iba a pasar, pero tenía que hacerlo a mi tiempo, y que en ningún momento iba a pasar por esto sola.

Me siento agradecida, esta condición de vida no sólo me hizo valorar mi vida, sino también esos pequeños placeres que la gente que ya está acostumbrada ya no sabe que lo son; el placer de comer sin contar carbohidratos, comerse un raspado de cajeta, tomarse una soda, así que cuando lo hago (excepto la soda, me sabe a miel) es un placer que intento disfrutar lo más posible.

Y también me hizo ver que estoy rodeada de gente que me quiere, que en verdad he sembrado buenas amistades, muchas de ellas que considero mi familia, que han hecho por mí, lo mismo que yo haría por ellas, el simple hecho de estar, de preguntar, de escuchar, eso ya significa mucho, porque es más de lo que han hecho personas que yo sí consideraba por demás cercanas.

Feliz cumpleaños diabetes, que vengan muchos más!...





domingo, 1 de febrero de 2015

Hasta pronto Adi...

Diabetes: Tipo 1
Nivel de glucosa: 203


     Es difícil tocar este tema, tengo un nudo en la garganta desde que me enteré de que Adilene se nos fue, después de un mes de estar luchando por su vida.

Tal vez no tuve el gusto de tratarla como a otros compañeros del grupo de apoyo, pero si algo recuerdo perfectamente es su sonrisa y sus ganas de vivir.

Tenía 22 años, y 2 con el diagnóstico, no recuerdo porqué razón no tuvo acceso a la insulina durante dos semanas, creo que fue por falta de dinero, y eso fue suficiente para que su glucosa estuviera por encima de 600 y cayera en cetoacidosis, que la tuvo hospitalizada todo este tiempo.

No la pude conocer tanto como me hubiera gustado, pero de alguna manera siento que sí lo hice, porque teníamos esto en común, y esto nos trae otro tipo de conocimiento, nos familiariza con términos que la mayoría de la gente "sana" no conoce, y esas emociones que nos dan, estoy segura que no éramos muy diferentes una de la otra.

Desde que me enteré de su hospitalización me preocupé, porque como fue ella, me pudo pasar a mí, porque estamos juntos en esto, porque su preocupación era y es la mía, su dolor el mío, porque apenas tenía 22 años, porque tenía mucho qué vivir.

Sus riñones dejaron de funcionar, su hígado y pulmones tuvieron problemas, permaneció sedada la mayor parte del tiempo para hacer que su cuerpo no se esforzara tanto, y estuvo conectada a un respirador, no me imagino a una joven como ella, tan, tan viva, de esa manera.

No me pondré muy mística, quien me conoce sabe que no soy muy religiosa que digamos, pero quiero creer que si se fue tan pronto es porque ya había cumplido su misión aquí, y si no nos contagió en vida de su alegría y ganas de vivir; pues lo hizo en su muerte, con esa cachetada y cubetada de agua fría que te dice "CUÍDATE, TE PUEDE PASAR".

Estas semanas he estado molesta y fastidiada por tener esto, pero si algo he entendido es que si tengo que picarme "N" cantidad de veces para vivir y tener una buena calidad de vida, lo voy a hacer, sin duda.

Pero algo que me falta aprender es a pedir ayuda, me cuesta admitir que tengo un problema fuera de mi alcance, y cuando pido ayuda, es porque la situación ya me explotó en las manos, eso es en general, no sólo con mi azúcar, pero, ¿qué tal si un día esa misma cerrazón me impide ver que estoy al borde de la hospitalización?, cómo se aprende a pedir ayuda a tiempo?


Lo que pasó con Adi me plantó los pies en la realidad, que la diabetes existe y yo la tengo, que no porque me sienta bien, significa que lo estoy, pero que estoy a tiempo de controlarme, y que si tenemos esto es por algo, y si es así, tengo mucho que agradecerle por motivarme a hacer algo y dejar de lamentarme.

Gracias Adi, gracias por esta gran lección que me diste, aun sin saber de mí...

miércoles, 14 de enero de 2015

Estoy enfadada...


Diabetes: Tipo 1
Nivel de azúcar: 275




Hace unos días me cuestioné ¿Por qué a mí?, no es la primera vez que lo hago, y estoy segura que no será la última, pero sí noté que hubo un cambio, estoy molesta, cansada, enfadada, harta, y apenas van 8 meses desde mi diagnóstico, y me hace cuestionarme, cuántos años más voy a tener que vivir así.

Estoy enfadada, picarme los dedos todos los días al despertar, cada vez que como, cada vez que siento que algo no anda bien; de tener mi abdomen adolorido porque me inyecto con la insulina muy helada, o porque ingresé mal la jeringa; de que me salgan moretes en piernas y brazos porque soy tan sensible que no aguanto el piquete, ya me cansé (como diría Karam).

Mi vida cambió de un día para otro, sin que yo pudiera hacer nada, sólo pasó y debo resignarme a no volver a tener una vida normal, y con "normal" me refiero, a no medir carbohidratos, tomar un jugo, comerme un plátano con leche cuando se me antoje y no cuando tengo una hipoglucemia, nadie te prepara para eso.

Muchas veces comenté que mi caso era diferente, la tipo 1 se detecta en su mayoría en niños y adolescentes, y desde entonces aprenden a vivir con esto, cuando crecen ya tienen los hábitos, y no les cuesta tanto trabajo, como a mí, y qué equivocada estaba.

Hoy en la reunión del grupo de apoyo, me di cuenta que no soy la única que está en esta situación, tal vez son niños de 7, 8, 9 o hasta 17 años, pero todos coincidimos en lo mismo, "¿por qué a nosotros?", ellos también están deprimidos, también están enojados, y muchos de ellos también se "quieren morir" con tal de acabar con los piquetes, yo no quiero eso, me encanta vivir, pero no me resigno a pensar que en realidad no tenemos cura.

Creo que a pesar de que mi hemoglobina glucosilada ya está en control (6.8), y me enfoqué en mantener mis niveles de azúcar estables, mi mente no ha terminado de procesar el duelo, estaba en negación, seguía pensando que esto era un mal sueño que de pronto al medirme todo iba a estar normal, que mi páncreas funciona y que ya no sería necesario tanto piquete, insulina y sacadera de sangre.

No, ya entendí que esto no se va a ir, que llegó a invadir mi vida y mi espacio, pero no sé porqué, y a lo mejor es una respuesta que jamás tendré, pero ahora estoy molesta, me enoja pensar que hay tanta gente "hija de puta" (perdonen el francés) que está sana y uno que en verdad es buena persona, o ni siquiera uno, niños que no han empezado a vivir, tienen que hacerlo entre jeringas y exámenes, y revisiones, cuando deberían de estar disfrutando los dulces de las piñatas, los pasteles del día del niño y cosas de esas.

"´Por qué a mi?... ¿Y por qué no?" responden, pues porque no!, porque no hice nada malo, porque me cuidaba, porque me alimentaba bien, por muchas razones, esas son las mías, que de malo pudo hacer un niño para que le pasara, claro que se sienten mal, claro que se cuestionan, yo los entiendo...

A lo mejor esto es parte del duelo, a lo mejor esta etapa pasa más rápido que la negación, pero creo que debe de haber una respuesta, la merecemos.

Pensé que estaba siendo egoísta, o a lo mejor sí lo soy, no sé, pero ahora sé que no soy la única que piensa así, que esta depresión y ganas de no salir de la cama, de no ver nadie, de no querer ver el glucómetro, jeringas o gente, no es sólo mía.

Trato de ser lo más positiva posible, de animarme y me digo "mañana será diferente, haré muchas cosas, iniciaré nuevos proyectos, y todo estará bien"... pero cuando llega el mañana y despierto,  todo se viene abajo, me digo "para qué?, a quién le importa?, no voy a lograr nada?", y así se me esfuma el día.

Hago las cosas en automático, me reviso porque tengo que hacerlo, me inyecto porque de eso depende mi vida, como porque soy un ser vivo y me da hambre, pero no estoy muy entusiasmada por ello (bueno, por comer sí), sólo extraño mi vida pre diabetes, sé que de nada sirve lamentarse, sólo que quisiera tenerla de vuelta...


miércoles, 31 de diciembre de 2014

Fin de año


Diabetes: Tipo 1
Nivel de glucosa: ?



Este año fue extremista, así como me pasaron cosas buenas, también me pasaron cosas malas,o diferentes según la visión de cada quien, creo que en realidad todo se compensa, pero si el 2014 fue de sorpresas, me pregunto, qué me espera en el que viene.

Tuve la oportunidad de conocer ciudades increíbles, La Paz, Miami, Londres, sin duda fueron experiencias que me cambiaron la vida, pero también esos viajes los veo como una compensación por haber perdido mi salud, y quién sabe, a lo mejor lo valió, y si es así, vengan más viajes.

Es la primera vez que hago un viaje tan largo en avión y con esta condición, y no fue agradable, por más que traté de mantener el control, nunca bajé de 250 de azúcar, sin importar cuanta insulina me inyectara, entonces decidí aprovechar los efectos de la hiper e irme dormida todo el camino.

Una vez que aterricé las cosas volvieron a la normalidad, a excepción de una pequeña alta, y luego una baja que tuve durante mi semana en Londres, y que gracias a mi mejor amigo, pude superarlas sin problema.

Cuando llegué a Tijuana, olvidé mi glucómetro en el carro de mi amiga Anayeli, y por cuestiones de agenda, no he podido recogerlo, así que desde entonces desconozco cuál es mi nivel.

Por un lado, sí me preocupa el no saber cómo ando, aunque por otro, siento como si todo hubiera regresado a la normalidad, y nunca hubiera pasado por inyecciones y pinchazos en los dedos, es como si estuviera en una pequeña burbuja, que sé que pronto se va a reventar.

No he dejado de inyectarme, ni de llevar la dieta... la dieta navideña obvio! jaja ok, sé que Julieta me va a linchar, pero estuve una semana sin comida mexicana, y regreso a México justo en temporada de abundancia de comida, es imposible no atascarse de todo lo que me topo enfrente, en mi defensa, no he comido postres! (porque no ha habido)

Este año que está por empezar, sólo quiero seguir llevando el control y sobre todo, poder terminar de entender y aceptar esta condición, trato de ser optimista y enfrentar las cosas como vengan, pero por el momento me es imposible no extrañar mi vida antes de la diabetes.

En fin, sé que el 2015 será mucho mejor, porque depende de uno que tan bueno o malo sea, y como me he dicho muchas veces, todo va a salir bien!

Feliz 2015 a todos, que los deseos se cumplan y que los propósitos se logren!


martes, 25 de noviembre de 2014

Todos a desayunar

Diabetes: Tipo 1
Nivel de glucosa: 220



La semana pasada viví mi primer "Día Mundial de la Diabetes" desde esta trinchera, y aunque no pude participar en todas las actividades, pude conocer un poco más sobre esta enfermedad, que por ser "silenciosa", es subestimada de una manera increíble.

De acuerdo con el diabetólogo (sí, existe la especialidad), Alberto Álvarez Melero, las personas que no acostumbran a desayunar, tienen 21% más de probabilidades de tener diabetes, y cada 8 segundos muere una persona a nivel mundial, por complicaciones generadas por el padecimiento, tal vez estos datos no signifiquen mucho para el resto de las personas, pero para nosotros, los que tenemos que vivir con esta dulzura, son números que te ponen a pensar.

Yo no acostumbraba a desayunar, siempre he dicho "prefiero dormir que comer", y después de decirlo, venía la llamada de atención de mi amá, "qué floja eres!", "ya está el desayuno servido", "si no lo hago yo, tú no desayunas", y aunque me cueste admitirlo, era cierto, siempre me ponía a pensar de "perder el tiempo" cocinando a dormir, mejor duermo, creo que eso desesperaba a mis papás y mi mamá terminaba haciendo de comer para mí, porque sabía que yo no lo haría.

Muchas veces me han preguntado, (y me he preguntado), porque me dio diabetes, y aunque la tipo 1, algunas de ellas no tienen razón de ser, es decir, simplemente da, después de escuchar ese simposio, la respuesta que me han estado pidiendo puede ser: "porque no desayunaba", con eso aceptaría que (una vez más), mi mamá tenía razón, bueno, no tanto, ella pensaba que me daría algo así como anemia o desnutrición, pero en fin, estaba segura que me daría algo.

Me parece increíble que tenga tan mala suerte como para ser de ese 21%, y que en serio saltarme esa comida me haya provocado esto, en serio?? por eso tengo diabetes??, por no desayunar me tengo que picar dos veces al día, y los dedos cada vez que coma por el resto de mi vida??, por no desayunar perdí el control de mi vida?... lo más triste es que la respuesta es: Sí.

La meta que me propuse ya la logré, mi nivel de hemoglobina glucosilada ya llegó a 6.8, de 15, la pude bajar hasta un punto más que aceptable en tan poco tiempo, me siento orgullosa por ese lado, por otro, ¿por qué tiene que ser así?, ¿por qué puedo comer lo que quiera (casi) después de controlarme, después de picarme, después de medirme?, ¿por qué ya no puedo ser yo, sin depender de una hormona y agujas?, ¿por qué a mí?...