Diabetes: Tipo 1
Desde noviembre del año pasado empecé a bajar de peso, al principio era imperceptible, medio kilo aproximadamente, nunca he tenido sobrepeso, pero en ese entonces, tampoco el cuerpo que acostumbraba tener, así que me dio gusto.
En diciembre ya tenía alrededor de 4 kilos menos, tuve que viajar de emergencia a Torreón, donde hay un puesto de gorditas en cada esquina, y aparte en fechas navideñas, así que le entré con singular alegría a ese manjar, al regresar a Tijuana ya tenía otro menos.
De enero a abril la situación no fue diferente, de hecho fue peor, perdí en total otros 10 kilos más, y además ahora tenía una sed insaciable, un hambre atroz y continúa, unas ganas de orinar incontenibles, y un cansancio que no disminuía por más que descansaba, sabía que algo estaba mal.
Siempre he sido testaruda para ir al médico, lo evito lo más posible y más si tengo que ir al IMSS (la vida es muy corta para pasarla haciendo filas), pero no podía postergarlo más, era obvio que algo estaba pasando.
Después de que me dieron el diagnóstico en el Hospital General, y que mi médico familiar lo confirmó en mi consulta, fue un shock gradual, tardé en asimilarlo porque aún no entendía la magnitud del problema, y me daba cuenta cada vez que me decían "eso no puedes comer", "eso tampoco", "olvídate de...", "no más cheve" (noooooo guay yisus guay), cada "NO", era una dosis de ubicatex de que mi vida ya era diferente.
Pero aguanté, me sentía abrumada, estresada y hasta enojada, pero aguanté; cuando me dieron el bonche de pastillas para todo un mes, fue otro shock, pensaba: "para todo el mes?, así va a ser siempre?", pero seguí aguantando, ni modo, era lo que tenía qué hacer.
En la consulta también me dijeron que tenía diabetes tipo 2 (diabetes mellitus), que mi nivel de azúcar en los últimos tres meses (a partir de enero), había estado entre 430 y 450, que fácil pude caer en coma diabético, aunque hay personas que han soportado más; y que además probablemente tenía la enfermedad desde hacía 5 años, "qué?? tengo diabetes desde los 23???", y de repente me pasó por mi cabeza todo lo que he hecho en ese tiempo, pero estaba bien, no me iba a detener pensando en el pasado, tenía que pensar en controlarme.
Seguí aguantando cuando fui al mercado y ahora tenía que leer las etiquetas de cada producto que quería comprar, si rebasaba lo permitido pues ya quedaba fuera de la lista, ahora tenía que comer cereal del gallo, endulzar con splenda, ensaladas, verduras, sólo frutas permitidas (no mis favoritas),tostadas horneadas, yogur bajo en grasa, en fin, todo lo que fuera light o cero azúcar, o lo avalado por la Federación Mexicana de Diabetes.
"Qué voy a comer entonces?", ahora no podía comer mi comida favorita, las enchiladas suizas de mi mamá; las flautas de la procu, pasta, pizza, los raspados de cajeta "qué les pasa?, qué no saben que ya viene el verano?? y que me encanta comer??", pero seguí aguantando.
Desde un mes antes del diagnóstico ya venía sintiendo una debilidad inusual, no podía ni subir al primer piso de mi edificio sin tomar un descanso, o sostenerme del barandal porque sentía que mis piernas me traicionaban, un cansancio extremo que me hacía decirme "no estoy tan vieja para sentirme tan así de cansada, será normal", todo eso lo seguí aguantando.
También aguanté las náuseas y los mareos constantes, lo sigo haciendo, ya no tan intensos, pero no me deshago de ellos todavía.
Ayer me dieron los resultados de mis últimos análisis,tenía la esperanza de que me dijeran "hubo un error, estás bien sólo cuídate para que no te pase", pero no, aún no decido si lo que me dijeron es mejor o peor, ahora confirmaban el diagnóstico, tengo diabetes, pero tipo 1, mi tratamiento con pastillas no ha funcionado ni la dieta, y de ahora en adelante necesitaré insulina.
Ya no aguanté más, mi doctora me lo dijo a través del chat (somos compis pues), y en otra ventana tenía a una de mis mejores amigas hablando sobre mi blog anterior, "no estoy segura de haberte visto quebrada", me dijo, y no, no lo había hecho, no tenía porqué deprimirme, hay personas que están pasando cosas peores, sería un insulto para ellas quejarme por esto.
Pero la verdad es que lo hice, me quebré, después de 3 semanas de sentirme mal, del diagnóstico, del cambio de hábitos, de las restricciones, me quebré con lo de la insulina, me fui a mi casa, me hice bolita en la cobija que tengo desde niña, abracé a Bonnie, y me eché a llorar, y me siento mal por eso.
Hay niños que luchan cada mes por los efectos secundarios de una quimioterapia; niños discriminados por ser contagiados con VIH al nacer; mujeres admirables que tienen que soportar que les corten sus senos por el cáncer; y yo sólo tengo diabetes tipo 1 y me pongo a llorar como si fuera el fin del mundo, qué vergüenza!
Pero ya pasó, sólo fue una crisis, no me enorgullezco de ella, pero ya pasó; ahora lo que sigue, aprender a inyectarme y a cargar con mi glucómetro a todos lados.
La diabetes tipo 1 viene de nacimiento, la mayoría de las veces es diagnosticada en niños,adolescentes y adultos jóvenes; ésta ocurre cuando el páncreas no genera la cantidad adecuada de insulina, la encargada de movilizar el azúcar en la sangre hasta las células.
El mal funcionamiento del páncreas genera insulina de menos, por lo que es importante que un médico calificado prescriba la dosis necesaria.
Sin la insulina suficiente, la sangre se acumula en el torrente sanguíneo y el cuerpo es incapaz de usarla para obtener energía; sí, también era información que yo ya sabía y que había publicado, y ahora que lo veo desde esta trinchera entiendo más cosas.
*Ángela