miércoles, 14 de enero de 2015

Estoy enfadada...


Diabetes: Tipo 1
Nivel de azúcar: 275




Hace unos días me cuestioné ¿Por qué a mí?, no es la primera vez que lo hago, y estoy segura que no será la última, pero sí noté que hubo un cambio, estoy molesta, cansada, enfadada, harta, y apenas van 8 meses desde mi diagnóstico, y me hace cuestionarme, cuántos años más voy a tener que vivir así.

Estoy enfadada, picarme los dedos todos los días al despertar, cada vez que como, cada vez que siento que algo no anda bien; de tener mi abdomen adolorido porque me inyecto con la insulina muy helada, o porque ingresé mal la jeringa; de que me salgan moretes en piernas y brazos porque soy tan sensible que no aguanto el piquete, ya me cansé (como diría Karam).

Mi vida cambió de un día para otro, sin que yo pudiera hacer nada, sólo pasó y debo resignarme a no volver a tener una vida normal, y con "normal" me refiero, a no medir carbohidratos, tomar un jugo, comerme un plátano con leche cuando se me antoje y no cuando tengo una hipoglucemia, nadie te prepara para eso.

Muchas veces comenté que mi caso era diferente, la tipo 1 se detecta en su mayoría en niños y adolescentes, y desde entonces aprenden a vivir con esto, cuando crecen ya tienen los hábitos, y no les cuesta tanto trabajo, como a mí, y qué equivocada estaba.

Hoy en la reunión del grupo de apoyo, me di cuenta que no soy la única que está en esta situación, tal vez son niños de 7, 8, 9 o hasta 17 años, pero todos coincidimos en lo mismo, "¿por qué a nosotros?", ellos también están deprimidos, también están enojados, y muchos de ellos también se "quieren morir" con tal de acabar con los piquetes, yo no quiero eso, me encanta vivir, pero no me resigno a pensar que en realidad no tenemos cura.

Creo que a pesar de que mi hemoglobina glucosilada ya está en control (6.8), y me enfoqué en mantener mis niveles de azúcar estables, mi mente no ha terminado de procesar el duelo, estaba en negación, seguía pensando que esto era un mal sueño que de pronto al medirme todo iba a estar normal, que mi páncreas funciona y que ya no sería necesario tanto piquete, insulina y sacadera de sangre.

No, ya entendí que esto no se va a ir, que llegó a invadir mi vida y mi espacio, pero no sé porqué, y a lo mejor es una respuesta que jamás tendré, pero ahora estoy molesta, me enoja pensar que hay tanta gente "hija de puta" (perdonen el francés) que está sana y uno que en verdad es buena persona, o ni siquiera uno, niños que no han empezado a vivir, tienen que hacerlo entre jeringas y exámenes, y revisiones, cuando deberían de estar disfrutando los dulces de las piñatas, los pasteles del día del niño y cosas de esas.

"´Por qué a mi?... ¿Y por qué no?" responden, pues porque no!, porque no hice nada malo, porque me cuidaba, porque me alimentaba bien, por muchas razones, esas son las mías, que de malo pudo hacer un niño para que le pasara, claro que se sienten mal, claro que se cuestionan, yo los entiendo...

A lo mejor esto es parte del duelo, a lo mejor esta etapa pasa más rápido que la negación, pero creo que debe de haber una respuesta, la merecemos.

Pensé que estaba siendo egoísta, o a lo mejor sí lo soy, no sé, pero ahora sé que no soy la única que piensa así, que esta depresión y ganas de no salir de la cama, de no ver nadie, de no querer ver el glucómetro, jeringas o gente, no es sólo mía.

Trato de ser lo más positiva posible, de animarme y me digo "mañana será diferente, haré muchas cosas, iniciaré nuevos proyectos, y todo estará bien"... pero cuando llega el mañana y despierto,  todo se viene abajo, me digo "para qué?, a quién le importa?, no voy a lograr nada?", y así se me esfuma el día.

Hago las cosas en automático, me reviso porque tengo que hacerlo, me inyecto porque de eso depende mi vida, como porque soy un ser vivo y me da hambre, pero no estoy muy entusiasmada por ello (bueno, por comer sí), sólo extraño mi vida pre diabetes, sé que de nada sirve lamentarse, sólo que quisiera tenerla de vuelta...


No hay comentarios.:

Publicar un comentario